RESEÑA. Город Зеро
- Hugin Munnin
- 17 jul 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 17 jul 2020
Película protagonizada por Leonid Filatov y como la gran mayoría de películas rusas, fue rodada por los estudios Mosfilm de Moscú. Dirigida por Karen Shajnazarov.

Año:1988
Duración:103 min.
País Unión Soviética (URSS)
Dirección: Karen Shakhnazarov
Guión: Aleksandr Borodyanskiy,
Karen Shakhnazarov
Música:Eduard Artemyev
Fotografía: Nikolay Nemolyaev
Ciudad cero es una película difícil de clasificar. Reúne elementos de comedia, de drama, de thriller, de cine de fantasía… Quizá se podría catalogar como comedia negra, porque en muchas ocasiones consigue dibujar una sonrisa pese a lo absurdo y dramático de las situaciones por las que ha de pasar el malaventurado Varakin.
El protagonista vive una serie continua de sucesos inexplicables en la pequeña ciudad donde su empresa le ha enviado en comisión de servicio. Para empezar su entrada en el despacho de la secretaria del director de la fábrica de acondicionadores. Si se queda estupefacto al comprobar que la joven está trabajando desnuda, todavía queda más atónito al ver que ni un empleado ni el propio director de la fábrica parecer reparar en ello. Pero el mayor impacto lo recibe al ver su cabeza perfectamente esculpida como una gran tarta para el postre. Por no hablar del sinnúmero de errores históricos que el guarda del museo le presenta en su visita al mismo: los descubrimientos arqueológicos como el sarcófago del rey de Troya, la cohorte de del emperador romano Nerón, que evidentemente jamás habían pisado el territorio soviético. O el augurio del hijo del electricista indicando que jamás abandonará la pequeña ciudad…

Varakin es una especie del Josef K de Franz Kafka, detenido en este caso por un crimen que no ha cometido. La película, por su surrealismo, puede decirse que tiene también influencia de la obra de Luis Buñuel, y cabría incluso hablar de una influencia, en este caso mutua, de la obra de David Lynch.
Es una gran historia digna de ver, donde se evidencia la época de grandes cambios que estaba viviendo la URSS por aquél entonces (1988), la lucha del antiguo sistema soviético donde lo más importante era el beneficio del Estado y en oposición, los nuevos cambios, la apertura, la transparencia, la libertad de expresión y de pensamiento que se estaban dando en la sociedad rusa de los años 80 y como se dice en algún momento en la película, “La libertad de poder bailar lo que queramos” .






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